Cultura
Publicado el febrero 10, 2021

Embajador Andrés L. Mateo apela a la cooperación internacional para la recuperación del Cemí Taíno

El delegado permanente de la República Dominicana ante
la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO), Andrés L. Mateo, sostuvo hoy que la única vía
razonable para ventilar el caso del Cemí es apelar a la cooperación
internacional, y al derecho concebido desde la legitimidad de la cultura
que éste expresa.

El diplomático ante ese órgano de las Naciones Unidas dijo que “el Cemí
Taíno no cae en el marco de la Convención de la UNESCO de 1970 de la
lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales, porque se desconoce de
qué manera llegó esa pieza histórica a manos de la familia Cambiaso.
Incluso rechazando o admitiendo la supuesta donación de Pedro Santana,
por no apegarse a la cronología de la historia objetiva”.

Enfatizó que, “la Convención es muy clara y ofrece un ámbito común a los
Estados sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la
importación, la exportación y la transferencia de propiedades ilícitas de
bienes culturales”.

El también escritor, expresó que “existe una historia muy amplia sobre el
trasiego de bienes culturales, en los casos más connotados ligada a
acontecimientos históricos capitales de los hechos contemporáneos, como
la segunda guerra mundial, las guerras civiles, las revueltas regionales,
las antigüedades sustraídas del oriente medio, el comercio, etc”.
El embajador Mateo reiteró que, “sobre todos estos hechos, fundándose
en la Convención de 1970, la UNESCO ha actuado”.

En ese sentido, agregó que, “la Convención también prevé un marco
apropiado para compartir soluciones, basado en el principio de
cooperación internacional que contiene ese documento de la UNESCO”.
Recordó que en el siglo XV, y hasta por lo menos tres siglos después, las
crónicas hablan de innumerables objetos de la expresión cultural taína que

llegaron a Europa rodeados de la curiosidad de lo nuevo, lo diferente.
Entre esas piezas hubo innumerables cemíes que desaparecieron.
“Esto hace del Cemí que reposa en la Universidad de Turín, un testimonio
único, un verdadero patrimonio de nuestra cultura. Es comprensible, por
lo tanto, que el marco para lograr su devolución sea la cooperación
internacional”, puntualizó el diplomático dominicano.