El Mundo
Publicado el octubre 6, 2022

Primer ministro de Haití, Ariel Henry pide ayuda urgente a la comunidad internacional

Puerto Principe, Haití. El primer ministro de Haití, Ariel Henry, ha pedido “ayuda” y “acompañamiento” a la comunidad internacional ante el temor a una “hecatombe” en un país afectado por los bloqueos de suministros, las protestas y la violencia y sobre el que ahora se cierne un brote de cólera. La tensión se ha recrudecido desde la retirada de las ayudas a los combustibles, que ha duplicado los precios en unos pocos días. Más del 40 por ciento de la población necesitaba ya ayuda humanitaria antes del estallido de la enésima crisis que sufre el país más pobre del hemisferio occidental.

A continuación el discurso integro de Ariel Henry

Hermanos, hermanos, queridos compatriotas

Saludos a todos ustedes dentro y fuera del país. Creo que es bueno en la grave situación que está pasando el país aquí, tengo que venir a hablar con ustedes, sobre los problemas que están agitando las cuentas del país y que nos ponen a todos en problemas.


En mi trabajo político siempre aprendo que es a través del diálogo, la concertación y la unión como podemos encontrar las mejores soluciones a nuestros problemas. Estoy diciendo la verdad y les pido que se tomen un tiempo para pensar en lo que ha estado sucediendo en el país durante tres semanas.

Haitianos, haitianos, hoy nos hablo a nosotros mismos. Sé que todos ustedes están pasando por un momento difícil. Todo se está volviendo loco y cada día que pasa en estas condiciones, las cosas se ponen más difíciles para las madres y los padres. Permíteme hacerte algunas preguntas que te pido que discutas con tu familia, amigos y personas que tengan los mismos intereses que tú.

Hay gente que tiene problemas, porque el gobierno dice que tiene que haber más dinero que vaya a las arcas del Estado, que es para el Estado, porque exigimos a todos, sin ningún motivo, que paguen todas las aduanas y la DGI. En el nuevo Haití que queremos, queremos cambiar la forma en que manejamos las finanzas estatales. La olla no siempre puede hervir por un lado.

Lo he dicho antes, y lo vuelvo a decir, el balde no es el canario, el canario no es la fuente, tenemos que usar lo que tenemos para darle a la mayoría de la gente, especialmente a los peores, una mínimo de servicio también. Tienes que estar de acuerdo conmigo, no podemos tomar todas las recetas de costumbres para servir a un pequeño grupo de personas y subvencionarlas.

Debemos saber que cuando damos de 50 a 60 mil millones de guajes para subsidiar un solo producto en beneficio de un grupo de personas, ya no hay forma de ayudar a las madres y padres de sus hijos a ingresar a la escuela. No queda dinero para que nos acordemos de dar un subsidio para bajar los precios de los alimentos. No nos queda más que dar un aumento para ayudar a los empleados estatales a manejar la inflación.

El pueblo haitiano abre los ojos, las mentes claras, para comprender lo que está sucediendo hoy sobre el terreno. No dejes que quienes defienden sus intereses personales, pongan en peligro la existencia y el futuro de nuestros hijos.

¿De verdad crees que tipos con armas grandes están disparando a la Policía y al Ejército para evitar que abran el camino para que salga el gas de las terminales, que es del interés del pueblo haitiano, del interés de nosotros? que estan trabajando?
¡Ay, abre los ojos!

¿Será porque nos quieren, porque quieren vernos progresar, bloquean todas las vías del país, no nos dejan circular para encontrar un sustento para alimentar a nuestros hijos?
¡Abre tus ojos!

¿A nosotros nos interesa trabajar, cuando toman como rehén a todo un país e impiden que nuestros niños vayan a la escuela, impiden que los enfermos vayan al hospital, impiden que la gente tenga agua potable para beber, y hasta bloquean la carretera para que la comida no pueda circular en el país a. Todo esto en un momento en que el cólera regresa a casa.

¡Abre tus ojos!

El comportamiento irresponsable y criminal de estas personas ha creado una crisis humanitaria que nunca hemos visto, nunca hemos vivido en la tierra de Haití y que amenaza la soberanía del Padre Desalines. No podemos quedarnos de brazos cruzados y ver a algunos bandidos, asociados con algunos malos políticos y algunas malas personas, hundir a nuestro país en un lío sin igual.

Hoy hago un llamamiento solemne a todo el pueblo haitiano, a la buena voluntad de todos, para hacer oír nuestra voz, para movilizarnos, para reunirnos, para detener a todas las malvadas anguilas que creen que pueden poner de rodillas a todo un pueblo, y pensar es la única manera de obtener poder.
Pido a toda la comunidad internacional, a todos los países amigos de Haití, que se unan a nosotros y nos ayuden a combatir esta crisis humanitaria. Estoy pidiendo ayuda, apoyo y ayuda. Necesitamos que nos den todo el apoyo necesario, para evitar que la gente muera a montones y a montones, si no hacemos nada. Queremos que el agua potable y los medicamentos lleguen a los enfermos cuando empiece a volver el cólera, que las fábricas que producen agua potable vuelvan a funcionar, necesitamos médicos y enfermeras que encuentren la manera de llegar a los hospitales, que circulen las ambulancias, que los hospitales para empezar de nuevo la función. Los queremos, ayúdennos a liberar las carreteras de todo el país, para que la gasolina pueda llegar a los surtidores de todos lados, para que todos los niños puedan ir a la escuela sin miedo, para que todos puedan ir a trabajar sin miedo y sin miedo.

haitiano, haitiano,

La situación es grave. Tomemos nuestro destino en la mano. Demostremos compasión y humanidad. Levantemos la cara del país. Unámonos, blancos y negros, hormigas y pingüinos, para cambiar esto. Hagamos esto por Haití.

Haití no puede perecer. Haití no perecerá.
Que Dios siga velando y bendiciendo a HAITI.