
Santo Domingo. El proceso judicial por el colapso de la discoteca Jet Set avanzó este lunes luego de que el juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Reymundo Mejía Zorilla, ordenara la apertura de un juicio de fondo contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat López, propietarios del establecimiento.
Durante la audiencia, el magistrado concluyó que los hechos deben ser conocidos bajo la figura de homicidio involuntario y decidió mantener las medidas de coerción impuestas previamente, que incluyen una garantía económica de 50 millones de pesos para cada imputado y la obligación de presentarse periódicamente ante las autoridades.
La tragedia ocurrió el 8 de abril de 2025, cuando el techo de la discoteca se desplomó en medio de una presentación del merenguero Rubby Pérez, quien perdió la vida en el lugar junto a otras víctimas.
En el desarrollo de la vista preliminar, la defensa de los hermanos Espaillat insistió en que las evidencias sean examinadas con mayor amplitud, incluyendo un peritaje independiente realizado sobre los restos de la estructura colapsada.
Uno de los principales debates del caso gira en torno a la calificación jurídica de los hechos. Mientras los representantes de las víctimas sostienen que se trató de un homicidio voluntario, la defensa rechaza esa interpretación y respalda la tipificación de homicidio involuntario.
Por su parte, el Ministerio Público expresó que no objeta una eventual modificación de la acusación. Sin embargo, el juez cuestionó esa posición al considerar que contradice las conclusiones presentadas por el propio órgano acusador, que mantiene la imputación por homicidio involuntario.
Con esta decisión, los propietarios del Jet Set deberán enfrentar un juicio de fondo por uno de los sucesos más trágicos registrados en la historia reciente de República Dominicana.