El Mundo
Publicado el septiembre 10, 2022

William, Kate, Harry y Meghan: reunidos por la muerte de la reina Isabel II

Los príncipes William y Harry aparecieron este sábado con sus esposas Kate y Meghan en el castillo de Windsor, donde contemplaron juntos las ofrendas florales a la reina Isabel II, fallecida el jueves, según imágenes de televisión.

Las dos parejas, a las que se considera distanciadas desde hace años, caminaron bajo a los aplausos de la multitud, con la cual se detuvieron largamente a conversar.

¡William, William”, gritaban los ciudadanos apostados detrás de las vallas, mientras daban ramos de flores a los flamantes príncipe y princesa de Gales, vestidos de riguroso negro.William, Catherine, Harry y Meghan juntos (REUTERS/REUTERS/Andrew Couldridge)William, Catherine, Harry y Meghan juntos (REUTERS/REUTERS/Andrew Couldridge)

El distanciamiento entre los hijos del nuevo rey Carlos III y la difunta Diana comenzó cuando Harry y Meghan decidieron retirarse de la monarquía en 2020 para instalarse en Estados Unidos.

Pero la ruptura se consumó en marzo de 2021, cuando los duques de Sussex confiaron, en una explosiva entrevista en la televisión estadounidense, que Kate hizo llorar a Meghan y acusaron a la familia real de racismo.

Desde entonces, Harry mantenía relaciones tensas con su hermano William y con su padre, que el viernes expresó no obstante su “amor” por él y su esposa Meghan en su primer discurso televisado como rey.

Esta aparición de las dos parejas juntas sucedió luego de que se confirmara que el funeral de Estado por la difunta reina será el próximo 19 de septiembre a las 11:00 hora local (10:00 GMT) en la abadía de Westminster en Londres, según anunció el Palacio de Buckingham. Esa fecha, lunes, será jornada festiva en todo el Reino Unido, como autorizó hoy en una de sus primeras órdenes el nuevo monarca, Carlos III.

Se espera la presencia de importantes líderes mundiales, entre ellos el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y de representantes de casas reales en las exequias por Isabel II, que murió el jueves en el castillo de Balmoral, Escocia, a los 96 años.

Antes del funeral, habrá una capilla ardiente de cuatro días en Westminster Hall, el edificio más antiguo del complejo del Parlamento, adonde los ciudadanos podrán acudir para presentar sus respetos.Harry y Meghan (REUTERS/REUTERS/Andrew Couldridge)Harry y Meghan (REUTERS/REUTERS/Andrew Couldridge)

Según el comunicado con el programa previsto para los próximos días, el cuerpo de Isabel II reposa ahora mismo en el salón de baile del castillo de Balmoral, desde donde será trasladado mañana, domingo, por carretera al palacio de Holyroodhouse, en Edimburgo.

Allí reposará en la sala del Trono hasta la tarde del lunes, cuando se llevará en procesión a la catedral de Saint Giles, en la capital escocesa.

El rey Carlos III y los miembros de la Familia Real participarán en la procesión y en un servicio religioso en la catedral para recibir el féretro, que quedará allí en capilla ardiente para que los escoceses puedan despedirse de la soberana.

Un día después, el martes 13, el féretro viajará desde el aeropuerto de Edimburgo en un avión del Ejército del Aire (RAF) hasta al aeródromo de Northolt, al oeste de Londres, acompañado por la princesa Ana, hija de Isabel II, y de allí al Palacio de Buckingham en coche.

El miércoles por la tarde, los restos mortales se llevarán en procesión en una carroza de la Artillería Real a Westminster, donde comenzará la capilla ardiente hasta el funeral de Estado del día 19.William con Harry y Meghan (REUTERS/Peter Nicholls)William con Harry y Meghan (REUTERS/Peter Nicholls)

Una vez en Westminster Hall, el arzobispo de Canterbury, primado de la Iglesia Anglicana, oficiará un servicio religioso en el que estarán presentes el rey y su familia.

En la mañana del 19 de septiembre, el féretro se desplazará en procesión los pocos metros entre Westminster Hall y la abadía para las exequias, al término de lo cual será llevado al Arco de Wellington y de allí a la capilla de Saint George en el castillo de Windsor, en las afueras de Londres, a través del camino conocido como el Long Walk (“Largo Paseo”).

En ese lugar tendrá lugar un último servicio religioso antes de que lsabel II reciba sepultura.