El Mundo
Publicado el octubre 17, 2025 | 5:58 pm

Sorprenden a sacerdote semidesnudo con prometida de feligrés

En Nova Maringá, un pequeño pueblo brasileño donde todos se conocen y las noticias corren más rápido que el viento del Mato Grosso, un escándalo eclesiástico se convirtió en el tema del año.

Todo comenzó cuando el sacerdote Luciano Braga Simplício, que desde 2012 oficia en la parroquia “Nossa Senhora Aparecida”, fue sorprendido en una situación más que comprometedora dentro de la casa parroquial.

Hasta ese día, el padre era respetado por su labor en la comunidad, pero todo cambió con un video que se filtró en redes sociales y mostró un costado totalmente distinto de su vida pastoral.

En las imágenes, que rápidamente se viralizaron en grupos de WhatsApp, se ve al sacerdote sin remera y a una joven en pijama dentro del baño parroquial.

Los protagonistas del video no eran dos desconocidos. Ella, identificada como Isabela, de 21 años, es la prometida de un feligrés que asistía a la misma iglesia.

El video, de pocos minutos, muestra cómo el novio y el suegro de la joven golpean insistentemente la puerta del baño, después de haber entrado a la habitación y no encontrar nada, todo mientras el sacerdote intenta evitar que la abran.

La tensión llega al límite cuando el futuro esposo logra entrar después de tres golpes secos usando una banqueta de madera.

Isabela aparece escondida debajo del lavamanos con la luz apagada, llorando y cubriéndose el rostro, mientras le reprochan su conducta. “Bonito, ¿eh?”, se escucha decir a a su novio con un tono de bronca.

Como era de esperarse, el episodio desató una ola de comentarios, memes y debates en redes sociales. Algunos defendieron al sacerdote, otros lo condenaron sin piedad. Pero todos en Nova Maringá tenían algo que decir.

Qué dice la iglesia

El revuelo fue tal que la Diócesis de Diamantino emitió un comunicado confirmando que inició una investigación interna.

“Pensando en el bien de la Iglesia y del pueblo de Dios, todas las acciones previstas se están llevando adelante. Pedimos comprensión y oraciones de todos”, expresaron las autoridades religiosas.

La versión del sacerdote

Intentando calmar las aguas, el propio padre Luciano rompió el silencio. En un audio que también circuló por redes, aseguró que la joven simplemente había pedido usar una habitación para ducharse después de colaborar en la iglesia.

“Ella bromeó diciendo ‘Padre, me voy a dormir ahí’, y yo le respondí que durmiera afuera. Ella estaba sola y su novio había viajado”, explicó. Sin embargo, pocos en el pueblo creyeron esa justificación.

Hasta que estalló el escándalo, Luciano Braga Simplício mantenía un perfil abierto en redes sociales, “Alô Meu Deus!”, en la que compartía mensajes religiosos a diario. Tras la repercusión del caso y el escándalo, decidió cerrar su cuenta definitivamente.

Mientras tanto, la familia de Isabela presentó una denuncia policial no por el encuentro en sí, sino por la filtración del video, que en cuestión de horas recorrió todo Nova Maringá a traves de grupos de WhatsApp y luego llegó a internet a través de medios locales.

Por su parte, La Policía Civil calificó el hecho como un “caso atípico”, dado que la difusión de las imágenes también constituye una falta grave.