De nueva cuenta la sombra —casi maldición— de Jeffrey Epstein, se ciñe a la cúpula del poder y a la fama de personalidades, con la revelación de un nuevo escándalo por parte del financiero ocurrido en un rancho en el desierto de Nuevo México.
Ahora el foco se encuentra sobre el Zorro Ranch, una propiedad rural ubicada en el desierto que perteneció a Epstein, según archivos y testimonios.
Poco a poco la información sobre los abusos cometidos en esta propiedad se irán dando a conocer, pero por ahora Forbes reporta que documentos divulgados por el Departamento de Justicia revelan vínculos entre Epstein y dos exgobernadores demócratas y un exfiscal general de Nuevo México.
Entre los nombres mencionados en reportes periodísticos se encuentra Bill Richardson, exgobernador, señalado en declaraciones de Virginia Giuffre; sin embargo, representantes suyos han negado categóricamente las acusaciones.
También surgieron nombres como Bruce King y Gary King, citados en contextos de contribuciones o vínculos, según la cobertura mediática que empieza a desvelar los nuevos secretos de abusos que habrían ocurrido en la propiedad rural de Nuevo México.
Se menciona además al empresario Don Huffines, cuya familia compró la propiedad en 2023; en este caso, su equipo declaró a The Independent que cooperará plenamente si autoridades solicitan acceso.
Se dio a conocer que una comisión estatal, integrada por legisladores demócratas y republicanos, busca identificar visitantes y posibles facilitadores, con el objetivo es esclarecer si hubo corrupción o fallas institucionales.
Es clave señalar que la mención en archivos o testimonios no equivale a culpabilidad, y de hecho, varias de las personas aludidas han negado las acusaciones, pero el escándalo alcanza cada vez a más personas.
La propiedad que será investigada por legisladores locales es el Zorro Ranch, de más de siete mil acres (casi tres mil hectáreas) ubicado a unos 50–56 kilómetros al sur de Santa Fe, en Nuevo México.
La finca fue adquirida por Jeffrey Epstein en 1993 al exgobernador Bruce King, e incluye una mansión de aproximadamente dos mil 480 metros cuadrados en lo alto de una colina, pista de aterrizaje privada y helipuerto.
En documentos judiciales y testimonios citados por medios internacionales, el lugar aparece como escenario de presuntos abusos sexuales y posibles actos de trata.
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