Opinión
Publicado el agosto 11, 2022

Ministro de Educación, con cuidado, con cuidado

Por Kelvin de la Cruz

Santo Domingo. El pasado 3 de agosto mediante el decreto 414-22 el presidente Luis Abinader designó a Ángel Hernández como nuevo ministro de Educación en sustitución de Roberto Fulcar.

Aunque para la mayoría de la sociedad dominicana, Hernández es una persona desconocida, no es lo propio en el área de la educación.

Su preparación y conocimiento en esa materia es incuestionable y posee un curriculum extraordinario que sin temor a equivocarme creo que es uno de los ministros que está mejor capacitado que ha llegado para dirigir esa institución.

Este miércoles 10 a siete días de ser designado como ministro de Educación, Ángel Hernández realizó una un encuentro con directores Regionales y de Distritos en el que dio varias declaraciones a las cuales nos queremos referir y de alguna manera darle una humilde sugerencia al señor ministro.

Hernández les dijo, cito “nada justifica sus cargos, ni el mío, si no hay aprendizaje en las aulas”. En eso estamos totalmente de acuerdo, ahora bien. El ministro sabe todo lo que ha pasado en la educación dominicana y la deficiencia que históricamente hemos tenido con los educadores que van a las aulas a formar a los estudiantes.

Otra declaración que queremos resaltar es cuando habló del 4 % destinados a la educación. Si bien es cierto que todo este dinero no se ha transferido en avances en el aprendizaje de los estudiantes, no menos cierto es que ha servido para mejorar en infraestructura, en salarios para todo el sistema, incentivos, compra de equipos, entre otras.

Pienso que el señor ministro de Educación debe hacer un diagnóstico de lo que encontró y tener cuidado con lo que dice. Todos los que le precedieron prometieron a este país transformar la educación y todos han salido sin poder cumplir lo ofertado.

El Ministerio de Educación es la institución que recibe más presupuesto de todo el Gobierno, es uno de los que tiene el mayor número de empleados, es el más grande y por ende el más complejo.

Al señor Ángel Hernández les deseamos todo el éxito del mundo y que por fin logre el deseo anhelado por todos los dominicanos dando un salto real cuantitativo y cualitativo en nuestra educación, pero también le decimos con cuidado ministro, con cuidado.