Hurricane saltó a la fama hace más de una década cuando vio a un hombre saltando la valla de la Casa Blanca y luchó para detenerlo.
Barack Obama y su esposa, Michelle, se encontraban adentro de la residencia viendo una película.
El pastor belga Malinois mantuvo sus mandíbulas cerradas sobre el brazo del intruso mientras el hombre lo pateaba y lo golpeaba violentamente.
Aun así, el perro logró inmovilizar al hombre para que las autoridades pudieran detenerlo.
Tras el incidente ocurrido en octubre de 2014, Hurricane recibió un gran número de condecoraciones por su lealtad y su acto de heroísmo.
El perro más famoso del Servicio Secreto de EE.UU. murió en Alexandria, Virginia, el 12 de febrero.