El país
Publicado el septiembre 8, 2026 | 9:54 pm

Hombres de 20 a 30 años concentran mayor incidencia en diagnóstico sobre desaparecidos

Santo Domingo.- Los hombres jóvenes de entre 20 y 30 años figuran entre los perfiles con mayor incidencia dentro de los casos analizados en un diagnóstico sobre desapariciones no voluntarias realizado por el Defensor del Pueblo.

El hallazgo forma parte de una investigación cualitativa desarrollada por el Defensor del Pueblo con familias vinculadas a la Asociación Dominicana de Desaparecidos, con el propósito de conocer el impacto de las desapariciones y las dificultades que enfrentan los familiares durante los procesos de búsqueda.

Durante una entrevista en el programa “Esto No Tiene Nombre”, el Defensor del Pueblo explicó que los hombres jóvenes de entre 20 y 30 años constituyen el grupo de mayor incidencia entre los casos estudiados.

Al abordar las afectaciones relacionadas con la salud mental, señaló que el diagnóstico identificó cinco categorías y observó diferencias según la edad.

“En el caso de las personas de más de 50 años es Alzheimer, pero en el caso de los jóvenes, hombres de 20 a 30 años termina siendo depresión”, explicó.

El funcionario aclaró, sin embargo, que el estudio no permite establecer causas de las desapariciones a partir de esos datos.

“Ya entrar en otros elementos sería especulativo porque tendría que ver una correlación de variables que no hicimos”, sostuvo.

El estudio fue realizado mediante entrevistas y grupos focales. Para la caracterización fueron consultadas 84 familias de las aproximadamente 200 que forman parte de la Asociación Dominicana de Desaparecidos.

Las madres encabezan la búsqueda
Otro de los hallazgos destacados por el Defensor del Pueblo es el papel de las madres en la búsqueda de sus familiares desaparecidos.

Según explicó, son principalmente las madres quienes salen a buscar a sus hijos, una situación que puede generar un fuerte impacto en la dinámica y estabilidad del núcleo familiar.

El diagnóstico también analiza las consecuencias económicas y emocionales que enfrentan las familias. Entre ellas figuran los gastos en publicidad para divulgar la desaparición, contratación de investigadores privados, desplazamientos y, en algunos casos, el abandono del empleo por parte de familiares que deciden dedicar más tiempo a la búsqueda.

Gran Santo Domingo concentra más casos
El diagnóstico señala que el Gran Santo Domingo concentra la mayor incidencia de los casos estudiados, aunque también identifica situaciones que llaman la atención en otras provincias.

Entre ellas figura Hato Mayor, cuya cantidad de casos llamó la atención de los investigadores al compararla con su densidad poblacional.

El Defensor del Pueblo, no obstante, evitó establecer una relación directa entre esos casos y fenómenos como los viajes ilegales o el crimen organizado.

“Prefiero ser cauto en ese sentido”, manifestó, al explicar que establecer una relación de ese tipo requeriría otros cruces de variables e investigaciones.

El organismo indicó que el objetivo del diagnóstico no se limitó a identificar características de las personas desaparecidas, sino también a dimensionar el impacto que estos casos tienen sobre las familias y plantear recomendaciones para mejorar la respuesta institucional.

El estudio busca servir como punto de partida para fortalecer los mecanismos de prevención, búsqueda y atención a los familiares de personas desaparecidas en República Dominicana.