El alcalde de Belcastro, un pequeño pueblo ubicado al sur en la región de Calabria, en el sur de Italia, ha emitido un decreto inusual: “Prohibido enfermarse”. La medida, que busca llamar la atención sobre las graves deficiencias del sistema sanitario local, ha generado reacciones a nivel nacional.
El alcalde Antonio Torchia instó a los 1.300 habitantes del municipio, de los cuales la mitad son personas mayores, a “evitar cualquier enfermedad que requiera asistencia médica, especialmente en caso de emergencia”. Aunque el mensaje está cargado de ironía, Torchia aclaró a la televisión local LaC News24 que se trata de “un grito de ayuda” frente a una situación que considera inaceptable. “Esto no es sólo una provocación, la ordenanza es un grito de ayuda, una manera de poner de relieve una situación inaceptable. Somos un municipio pequeño, pero los ciudadanos de Belcastro no valen menos que los de las grandes ciudades. Tenemos derecho a una asistencia sanitaria digna, especialmente en un país donde el 50% de la población está formada por personas mayores de 65 años “, añadió el alcalde para el medio local Corriere della Calabria.
Belcastro cuenta con un centro de salud que rara vez está operativo, según declaró el alcalde. Además, los médicos de guardia no están disponibles los fines de semana, los festivos ni fuera del horario habitual. La situación se agrava por el cierre de centros sanitarios cercanos, lo que obliga a los habitantes a viajar 45 kilómetros hasta la ciudad de Catanzaro para acceder a un centro médico. El alcalde aprobó la ordenanza el pasado día 3 de enero después de recibir otra comunicación de la Agencia Sanitaria Provincial de Catanzaro que anticipaba el cierre de la estación de continuidad asistencial el día de Reyes” .
En el decreto, el alcalde aconseja a los ciudadanos “no realizar actividades que puedan ser perjudiciales, evitar accidentes domésticos, limitar las salidas y practicar el reposo en casa”. Aunque no está claro si la orden podrá ser implementada de manera efectiva, su propósito es presionar a las autoridades regionales y sanitarias para abordar el problema.
“Esto no es solo una provocación, es una forma de arrojar luz sobre una situación inaceptable”, declaró Torchia al periódico Corriere della Calabria. Además, invitó a los responsables políticos a vivir una semana en Belcastro para experimentar de primera mano la inseguridad que genera depender de un hospital tan distante en caso de emergencia. “Prueben vivir aquí y luego díganme si esta situación es aceptable”, enfatizó.
Calabria, una de las regiones más pobres de Italia, enfrenta también un serio declive poblacional. Más del 75% de sus municipios tenían menos de 5.000 habitantes en 2021, lo que ha llevado a algunas localidades a ofrecer incentivos económicos para atraer nuevos residentes. La despoblación y la pérdida de jóvenes hacia las ciudades contribuyen al deterioro de servicios como la sanidad.
Torchia reconoció que Belcastro no es un caso aislado. “La provincia de Catanzaro tiene 80 municipios, y la mayoría enfrenta los mismos problemas”, declaró al medio LaC News24. A pesar de su esfuerzo, el alcalde admitió sentirse como “una gota en el océano”.
FUENTE: INFOBAE