(CNN) –– Oklahoma ha ejecutado por inyección letal a Benjamin Cole, quien fue sentenciado a muerte por el asesinato en 2002 de su hija de 9 meses, Brianna Victoria Cole. La ejecución del preso ocurrió a pesar de las objeciones de los abogados defensores que argumentaron que el hombre de 57 años sufría de esquizofrenia y estaba severamente enfermo mentalmente.
El caso puso de relieve un tema de larga data en el debate sobre la pena capital: cómo debería aplicarse a quienes padecen enfermedades mentales. Mientras tanto, los familiares de la niña asesinado denunciaron este jueves el lapso de dos décadas entre la muerte de Brianna y la ejecución de Cole.
La ejecución, la segunda de 25 que Oklahoma ha programado hasta 2024, comenzó el jueves a las 10:06 a.m. hora local, dijo a los periodistas el jefe de operaciones del Departamento de Correccionales de Oklahoma, Justin Farris. Cole fue declarado inconsciente a las 10:11 am CT y declarado muerto a las 10:22 am CT.
Cole rechazó una última comida ceremonial y decidió no tener un consejero espiritual con él, dijo Farris.
Donna Daniel, la tía de Brianna, agradeció al estado por ejecutar la sentencia y hacer justicia a su difunta sobrina, a quien describió como una bebé rubia de ojos azules.
“Ella tuvo una muerte horrible”, dijo Daniel a los periodistas, y agregó: “Y se sale con la suya fácilmente y recibe una pequeña inyección en el brazo y se duerme en su muerte. No le dio a Brianna la oportunidad de crecer, ni siquiera de tener su primera Navidad, de conocer a su familia”.
Cuando se le preguntó qué harían ahora los familiares que presenciaron la ejecución, Bryan Young, el tío de Brianna, dijo: “Volver a la normalidad”.