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Apenas 36 años tenía Diana Spencer cuando encontró la muerte el 31 de agosto de 1997 (hoy se cumplen 28 años) en un túnel de París a bordo de un Mercedes en el que el chófer, quien había bebido más de la cuenta, trataba de esquivar a los paparazzis para que no la fotografiasen junto con su entonces pareja, el rico heredero de los almacenes Harrod’s, Dodi Al-Fayed.
Todo apuntaba a que aquel día iba a ser uno de los más especiales en la vida de la pareja de moda. El rico egipcio había estado en la prestigiosa joyería Repossi recogiendo el anillo Dis-moi oui (Dime que sí), aquel que la que fuera princesa de Gales había elegido en Mónaco de forma casual durante sus vacaciones en yate por la costa Azul.
Dodi Al-Fayed tenía previsto pedirle matrimonio a Diana Spencer, cumpliendo así, también, los deseos de su padre, quien siempre sintió que, pese a su dinero, la familia real le hacía de menos. Tras cenar, se fueron del hotel Ritz al apartamento parisino de él, donde encontraron luego la famosa joya. Sin embargo, nunca llegaron.
Antes de coger el coche, Diana tuvo tiempo de llamar a sus dos hijos, los príncipes Guillermo y Enrique. Ambos estaban pasando las vacaciones en Balmoral con la familia del hoy rey Carlos III. Al día siguiente ella se reuniría con sus hijos para empezar un período igual de tiempo que les correspondía juntos, tal como habían acordado, aunque la lady Di había sido acusada por la prensa de haber abandonado a los niños en Escocia para irse de escapada romántica con Dodi.
En aquella conversación, la última, Diana aprovechó para felicitar el cumpleaños a su hijo menor. Entre sus pertenencias encontraron después el regalo que le había mandado comprar en París para entregárselo al día siguiente. Sin embargo, la charla con Guillermo transcurrió en otros términos. Este le habló de que se había acordado que hiciese un posado para la prensa en Eton, la escuela privada donde estudiaba. Se trataba de un trato entre su padre y los medios a cambio de que luego les dejasen más privacidad a los menores. Diana le confesó que temía que estuviese eclipsando a su hermano pequeño, una preocupación que él mismo compartía, tal como revela el biógrafo de la princesa, Andrew Morton.
Las décadas van pasando y el mito de Diana de Gales sigue perenne. Este domingo se cumplen 28 años de la trágica muerte de una Princesa de leyenda, una mujer que rompió moldes, que cambió la monarquía británica para siempre, un icono global y una figura pionera que dio visibilidad a muchas causas hasta entonces relegadas a un segundo plano. Además, la princesa Diana destacó como pocas royals británicas por su faceta como madre.
Se mostraba espontánea, cariñosa, alegre y divertida en público cuando estaban sus hijos, los príncipes Guillermo y Harry. Cuando se cumplen casi tres décadas sin el mito eterno, repasamos cómo era la relación con sus hijos, quienes vivieron un infierno con su desaparición del que cada uno logró salir como pudo.
Diana de Gales enarboló muchas causas solidarias que a día de hoy siguen vigentes, como la lucha contra el estigma del SIDA, la salud mental y el apoyo a los desfavorecidos y personas si hogar. Además, Harry ha hecho de la lucha de su madre contra las minas antipersona, uno de los motores de su actividad benéfica y el bienestar emocional es uno de los pilares del trabajo de los príncipes de Gales. A pesar de que no tienen ningún tipo de contacto, los príncipes Harry y Guillermo siguen, cada uno por su cuenta, con la organización Diana Award, creada en memoria de su madre con el propósito de distinguir a los jóvenes que destacan por su labor humanitaria y el impacto positivo que generan en la sociedad.
De alguna manera, el duque de Sussex se ha convertido en el heredero del legado emocional de su madre. De hecho, está planeando un documental sobre su ella que se emitirá en Netflix con el que recordar a la eterna Lady Di. Según The Sun, el príncipe Harry lo estenaría en 2027, coincidiendo con el 30 aniversario de su fallecimiento. Un trabajo audiovisual sobre la Princesa contado por uno de sus hijos podría ser todo un éxito para la plataforma de streaming, que aún no ha logrado igualar la cuantiosa audiencia que obtuvo con la serie Harry&Meghan, donde los Sussex contaron su verdad sobre su traumática salida de la Familia Real británica.
Aunque algo más discreto, el príncipe Guillermo también sigue mostrando gestos hacia su madre. Quizá el más evidente es que Kate Middleton lleva su anillo de compromiso, quien suele utilizar las tiaras y joyas favoritas de su suegra o el hecho de que igual que Lilibet, la hija de los Sussex, la princesa Charlotte lleve también el nombre de Diana.
Así era Lady Di como madre según Harry
El príncipe Harry contó en su libro de memorias, En la sombra, cómo era Lady Di como madre. Antes del divorcio de sus padres, en 1996, Harry quien tenía doce años, vivía en algunas ocasiones con desconcierto la crianza ejercida por su madre. A veces era muy protectora, presente y atenta y otras, desaparecía. A todo esto hay que sumarle como Harry y Guillermo fueron testigos mudos, siendo solo unos niños de las disputas y enfrentamientos de sus padres. El marido de Meghan Markle también se sintió excluido y desamparado emocionalmente durante la conocida como ‘entrevista de la venganza’ que su madre concedió al programa Panorama de la BBC en 1995. Diana reconoció que eran tres en su matrimonio, con lo que Guillermo y Harry se quedaron fuera. “Es legendaria la cita de mi madre de que había tres personas en su matrimonio, pero su cálculo era erróneo. Nos dejó a Willy y a mí fuera de la ecuación”.
Esta entrevista ha sido punto de fricción entre los hijos del monarca británico. Mientras el heredero al trono ha pedido que no vuelva a emitirse porque Lady Di se sentó y habló engañada, el duque de Sussex habló sobre cómo su madre, a pesar del engaño, contó su verdad tal y como quiso, permitió que las cámaras entraran en el Palacio de Kensington y nunca se tergiversaron sus palabras.
En sus memorias, Harry de Inglaterra también contó por primera vez como se enteró de la muerte de su madre y cómo ha vivido su pérdida a lo largo de los años, algo que le ha marcado sobre manera. El verano de 1997 fue para su hermano y para él uno de los más felices de su vida. Junto a su madre pasaron unos días en la Costa Azul, donde Diana les presentó a un amigo (Dod Al Fayed). Después, como es tradición en los Windsor, se fueron al Castillo de Balmoral. Harry no recuerda la hora exacta en la que le comunicaron la fatal noticia, pero sí recuerda que su padre se sentó al lado de su cama y, refiriéndose a él como “querido hijo”, le explicó que Lady Di había tenido un accidente y no se había recuperado de las heridas sufridas. “Mi padre no me abrazó. No se le daba muy bien expresar sus emociones en circunstancias normales. Es cierto que posó la mano una vez más sobre mi rodilla y me dijo: ‘Todo irá bien’.