
Santo Domingo. El consultor político internacional Amaury Mogollón identificó a Santiago Matías “Alofoke” como una de las figuras con características para convertirse en un outsider de la política dominicana y constituirse en una variable capaz de modificar el escenario electoral de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
El planteamiento fue presentado durante su conferencia “Dominicana hacia el 2028”, desarrollada en el marco del XIX Congreso Internacional de Comunicación Política, celebrado en Santo Domingo como parte de la Cumbre Mundial de Comunicación Política, donde Mogollón analizó las tendencias del electorado, las estructuras partidarias y los posibles escenarios que podrían definir la próxima contienda presidencial.
De acuerdo con el consultor, el fenómeno Santiago Matías debe ser observado más allá de su origen en el entretenimiento y las redes sociales. Su nivel de reconocimiento, la capacidad de generar conversación y la conexión que ha construido con determinados segmentos de la población, especialmente entre los jóvenes, representan activos que podrían adquirir relevancia si decidiera trasladar parte de esa influencia al terreno político.
Mogollón explicó que el impacto de una eventual candidatura de Alofoke no dependería necesariamente de que esta se convierta en la principal fuerza electoral. A su juicio, una cuarta opción con capacidad de captar votos de ciudadanos que no se sienten representados por las organizaciones tradicionales y, simultáneamente, atraer electores de los principales partidos podría fragmentar la votación y modificar la distribución de fuerzas en una primera vuelta.
Este escenario cobra importancia debido a que, conforme al sistema electoral dominicano, para obtener la Presidencia en primera vuelta una candidatura debe alcanzar más de la mitad de los votos válidos emitidos. Si ninguna lo consigue, las dos candidaturas más votadas concurren a una segunda elección. República Dominicana vivió este escenario en 1996, cuando se produjo la primera segunda vuelta presidencial del país.
Uno de los elementos destacados por Mogollón es la capacidad de Santiago Matías para comunicarse con públicos jóvenes utilizando códigos diferentes a los de la política tradicional. El entretenimiento, el humor, la conversación cotidiana y la producción constante de contenidos le han permitido desarrollar una comunidad digital que, según el consultor, constituye una plataforma de comunicación que no debe ser subestimada al analizar el comportamiento del electorado.
En ese sentido, consideró que medir a una figura como Alofoke exclusivamente con los parámetros utilizados para evaluar a un dirigente político tradicional podría llevar a una lectura incompleta. Mientras los candidatos convencionales suelen construir reconocimiento a través de partidos, cargos y estructuras territoriales, una figura externa puede llegar a la competencia con una audiencia y un nivel de exposición previamente desarrollados.
El análisis presentado por Mogollón no supone que Santiago Matías haya definido una candidatura presidencial ni anticipa que pueda ganar las elecciones de 2028. Su planteamiento es que el fenómeno Alofoke constituye una variable emergente que podría alterar la matemática electoral si llegara a convertirse en una opción política, particularmente en un escenario donde una parte importante del electorado todavía no tenga definida su preferencia.
Para Mogollón, la discusión de cara a 2028 no debe limitarse a determinar si una figura como Alofoke puede ganar una elección, sino a evaluar cuántos votos podría movilizar, de dónde provendrían y qué efecto tendría ese caudal sobre las candidaturas tradicionales. Bajo esa perspectiva, su eventual participación podría convertirse en uno de los factores a considerar en las proyecciones sobre el próximo escenario presidencial dominicano.