Opinión|Salud
Publicado el octubre 15, 2025 | 11:20 am

Aumento de riesgo en salud mental, ahora en adultos mayores tras últimos hechos violentos

Por la Psicóloga Clínica y Terapeuta Familiar Yusmeiry Michel

En medio del lamentable caso de un adulto mayor de 79 años, quien ultimó a su esposa y a su suegra, terminando con su propia vida, surge una nueva preocupación sobre la salud mental, ahora en adultos mayores tras los últimos hechos violentos.

Este caso que ha dejado consternación y tristeza, nos alerta a que debemos prestar atención ahora también a los adulos mayores. Saliéndonos un poco de las enfermedades de procesos biológicos como el Alzheimer.

Podría ser que, estos adultos estuvieran experimentando tristeza profunda, miedo, inseguridad, aislamiento, baja autoestima, o cualquier otra emoción negativa. Cuando han alcanzado la longevidad y se han dado cuenta que las cosas que solían hacer y que por la edad están limitados. Entonces ahí es que comienza a sentirse la frustración, la inutilidad y la desesperanza.

Por eso es que, en ocasiones, los mayores están en depresión y los familiares no lo persiben, alegando “signos de la vejez”. Por ejemplo, decir; él o ella está así de irritado, triste o airado, “por la edad”. Los vemos muy tranquilos, pensando que es normal y que nada les pasa, y no nos damos cuenta de que podrían estar atravesado una situación difícil y frustrante.

Cuando estos sentimientos son reprimidos, y no buscan dialogar del tema con alguien, ya sea con un familiar, un amigo, o ayuda profesional, entonces, esos sentimientos se convierten en violencia.

La depresión en la vejez puede ser un factor muy significativo en estos casos, por lo que como cualquier otro adulto necesitan ser intervenidos.

En ocasiones estos mayores vienen de una crianza dónde han experimentado tipos de violencia; física, psicológica, verbal, económica y demás, sosteniendo estas conductas como normal.

No es menos importante mencionar el sentimiento de “celos” en los adultos mayores. Los celos no son una muestra de cariño, ni de amor. Son indicios de baja autoestima, inseguridad, miedo a perder a esa persona, y esos pensamientos distorsionados de que, «sin ella o el no puedo vivir» con miedo a quedarse solo. Estos sentimientos pueden ser complicados en la vejez, ya que por ellos es que se llegan a cometer estos tipos de sucesos.

Este hecho nos invita a reflexionar en lo relevante que es la salud mental. Y lo importante que es buscar ayuda en situaciones difíciles. Decir que no es bueno reprimir las emociones, ya que en reiteradas ocasiones solemos esconder esos sentimientos desagradables, decidimos no hablar de ellos por miedo hacer juzgados, invalidados, por lo que es recomendable buscar ayuda profesional para que puedan tener estabilidad emocional y una mejor calidad de vida.