
Santo Domingo.- La necesidad de sentirse escuchado, reconocido y parte de un grupo puede influir en los vínculos que establecen algunos jóvenes, especialmente cuando esas necesidades no encuentran respuesta en su entorno cercano, explicó la psicóloga clínica María Grullón.
La especialista señaló que algunos jóvenes pueden encontrar en determinadas relaciones elementos como pertenencia, protección, reconocimiento o afecto, incluso cuando las personas con las que establecen esos vínculos están asociadas a conductas violentas.
“Si tú vienes de un sistema donde esa forma de convivencia, esa comunicación, esas dinámicas de vida eran parte de tu cotidianeidad, ¿qué vas a buscar?”, planteó Grullón en Esto No Tiene Nombre.
La psicóloga sostuvo que algunas personas buscan en sus relaciones aquello que sienten que les falta y que esas experiencias pueden influir en los vínculos que desarrollan.
“Si tú te pones a verlas, cada una tiene algo en común: necesidad de pertenencia, necesidad de ser visibilizadas, necesidad de encontrar un punto de refugio, de amor”, afirmó.
Grullón aclaró que una experiencia familiar difícil no conduce automáticamente a la delincuencia. Sin embargo, consideró que los modelos de convivencia y las relaciones que rodean a una persona pueden convertirse en factores de riesgo o de protección.