El Mundo
Publicado el septiembre 29, 2026 | 11:40 pm

Joven argentino alerta sobre viajes Rusia

La historia comenzó en abril, cuando Ibrahim, padre de dos hijos y trabajador como chofer de pasajeros, navegaba por Facebook en busca de una oportunidad laboral más lucrativa. Entre las publicaciones encontró un anuncio que ofrecía un empleo con una remuneración atractiva y decidió completar el formulario para conocer más detalles.

Poco después fue incorporado a un grupo de WhatsApp. Fue entonces cuando descubrió que la supuesta oferta laboral estaba vinculada con el reclutamiento de extranjeros para incorporarse a las fuerzas rusas y participar en la guerra contra Ucrania.

Aunque no tenía pasaporte extranjero, el reclutador se encargó de gestionar los documentos necesarios para su viaje, incluida la visa y los boletos aéreos. Su recorrido hacia Rusia incluyó escalas en Roma y Estambul, hasta finalmente arribar a Moscú el 11 de abril.

Una vez en territorio ruso, Ibrahim se reunió con el reclutador y con otros ciudadanos latinoamericanos que también habían aceptado la propuesta. Posteriormente, fueron trasladados a un centro de entrenamiento en la región de Vorónezh.

Según la información divulgada por “Quiero Vivir”, el período de instrucción fue corto y, para mayo, el argentino ya había sido incorporado como soldado al Regimiento de Fusileros Motorizados 272.º.

Su participación en los combates se extendió durante varias semanas. El 6 de julio sufrió heridas de gravedad y tuvo que ser llevado a un hospital, donde permaneció internado durante aproximadamente tres semanas.

Tras recibir el alta médica, fue destinado al pelotón de lisiados 347.ª, una unidad de retaguardia destinada a militares heridos, enfermos o en proceso de recuperación.

Sin embargo, a mediados de agosto, Ibrahim fue capturado por las fuerzas ucranianas y trasladado a un campamento para prisioneros de guerra.

Actualmente, permanece junto a otros extranjeros procedentes de decenas de países, mientras se determina su situación dentro del conflicto.

El proyecto ucraniano aseguró además que el argentino habría recibido unos 10.000 dólares como pago por la firma del contrato para combatir del lado ruso. No obstante, la información difundida no especificó cuál es su actual condición de salud.

El caso de Ibrahim pone de manifiesto cómo ofertas laborales difundidas a través de redes sociales pueden terminar vinculadas con el reclutamiento de extranjeros para participar directamente en un conflicto armado.