Opinión
Publicado el noviembre 28, 2025 | 1:35 pm

El Viernes Negro bajo la lupa financiera

Por Paola Arvelo asesora y experta en finanzas

¿Oportunidad de ahorro o trampa de consumo?

El tradicional Viernes Negro, uno de los eventos comerciales más masivos en la República Dominicana, en el que surge una advertencia clave, la avalancha de descuentos puede convertirse en un arma de doble filo para los presupuestos familiares. Aunque las campañas prometen rebajas históricas, el contexto inflacionario y la presión crediticia obligan a mirar las ofertas con cautela y, sobre todo, con criterio financiero.

En los últimos años, la inflación sostenida y el encarecimiento del crédito han cambiado la manera en que las familias se preparan para este evento. Hoy se observa mayor planificación, una tendencia hacia la compra de productos esenciales y un análisis más exhaustivo del historial de precios.

La impulsividad ha cedido espacio a la comparación. Los consumidores revisan semanas de variaciones antes de decidir, apoyándose en herramientas de seguimiento y alertas que permiten verificar si un descuento es real o consecuencia de un incremento previo.

Uno de los riesgos más relevantes sigue siendo el auge de las compras financiadas, especialmente mediante tarjetas de crédito. En un entorno de tasas elevadas, una oferta llamativa puede transformarse en una deuda que limite la liquidez durante meses. La advertencia es clara: si la cuota mensual supera la capacidad real de pago del hogar, el “descuento” deja de ser ahorro y se convierte en una carga financiera.

La otra cara del Viernes Negro: una oportunidad posible

A pesar de los riesgos, el Viernes Negro también representa una oportunidad legítima de ahorro si se aborda con planificación. Tecnología, electrodomésticos y artículos para el hogar concentran, históricamente, los descuentos más consistentes tanto en tiendas físicas como en plataformas digitales.

Establecer una lista de necesidades, definir un presupuesto máximo y revisar políticas de devolución y garantía son pasos clave. Costos adicionales, como envío, instalación o mantenimiento, pueden modificar significativamente el precio final.

Hoy, este fenómeno dejó de ser una costumbre importada para convertirse en un motor relevante del consumo dominicano, marcado por mayor volumen de ventas, digitalización acelerada y campañas comerciales más prolongadas.

Riesgos financieros que deben tomarse en cuenta

  • Endeudamiento y presión sobre la liquidez: las compras financiadas pueden elevar considerablemente el costo final.
  • Impulso vs. planificación: descuentos agresivos pueden provocar compras innecesarias que erosionan el ahorro.
  • Costos ocultos: transporte, instalación, mantenimiento o depreciación rápida pueden anular el beneficio económico.

¿Dónde están las oportunidades reales de ahorro?

En el contexto dominicano, los sectores donde el Viernes Negro ofrece mejores ventajas son:

  • Electrodomésticos y artículos del hogar, por su durabilidad.
  • Tecnología, siempre que se considere el ciclo de vida del producto.
  • Compras necesarias, como ropa, calzado, útiles escolares y artículos básicos.

El ahorro real depende, ante todo, de comparar precios previos y evitar caer en descuentos artificiales.

Recomendaciones financieras

  1. Establecer un presupuesto máximo y respetarlo.
  2. Comparar precios durante las tres o cuatro semanas previas al evento.
  3. Priorizar pagos responsables y evitar cuotas extensas sin capacidad de sostenerlas.
  4. Optar por compras duraderas o necesarias, no impulsivas.
  5. Revisar políticas de garantía, envío y devolución, especialmente en compras online.

El Viernes Negro dominicano es hoy una herramienta poderosa para dinamizar el comercio y para que los hogares obtengan ahorros reales. Pero también puede convertirse en un riesgo financiero si se participa sin estrategia.

En un entorno económico marcado por inflación y volatilidad, la diferencia entre aprovechar oportunidades o caer en excesos radica en la planificación, la comparación y el consumo consciente.