El sexo anal es una de las prácticas con más prejuicios, preconceptos y mitos. No te dejes llevar por ellos, aprende más sobre cómo disfrutarlo de forma segura y pásalo de maravillas.
A menudo, es normal tener dudas y consultas en relación con el sexo y no saber a quién preguntarle. Si deseas experimentar algo nuevo a nivel sexual, seguramente esta práctica se te haya pasado por la cabeza, por eso hoy te contamos algunos mitos y verdades del sexo anal. ¡Para que puedas disfrutar sin preocupaciones!
Quizás tengas varias preguntas en relación con este tipo de práctica. ¿Duele? ¿Ocasiona enfermedades? ¿Es verdad que los hombres lo prefieren? ¿Evita llegar al orgasmo?, entre otras. Por ello A continuación abordamos los principales mitos y verdades sobre el sexo anal.
Las mentiras sobre el sexo anal
Es fundamental ir despacio y practicar diferentes posiciones que permitan la penetración cómoda, estimular bien la zona con caricias y masajes suaves, y usar geles lubricantes (a base de agua) para evitar la fricción y las incomodidades.
La irritación del tejido rectal, así como también las fisuras anales y las almorranas pueden estar provocadas por diferentes factores, como por ejemplo el estreñimiento, la diarrea, el parto, etc.
En el caso de que ya presentes alguna inflamación o dolor, por supuesto que la introducción de cualquier objeto (incluyendo el pene) será molesto.
Además, se puede practicar en «combinación» con algún juguete sexual y que el placer sea todavía superior.
Más de la mitad de los matrimonios heterosexuales admite disfrutar del sexo anal con su pareja. La idea de que solamente está «permitido» en relaciones homosexuales y personas con cierta tendencia a cambiar de compañero de cama con frecuencia es completamente falsa.
Entre los mitos y verdades del sexo anal no podemos dejar de lado esta idea basada en la desinformación y en los prejuicios.
Al principio, es normal que sea algo incómodo, pero con la práctica el cuerpo se acostumbra y la dilatación será mayor. No habrá daños irreparables en el tracto rectal siempre y cuando seamos cuidadosos y vayamos de a poco.
Verdades sobre el sexo anal
En contraposición a las mentiras más frecuentes sobre el sexo anal, te contamos algunas verdades que merece la pena saber.
Sin embargo, debes tener en cuenta que practicar sexo anal (como también oral) puede mejorar su relación y fortalecer tanto el vínculo como la complicidad entre ambos.
Por supuesto, no es la única manera de que estén «en sintonía», ya que pueden probar diferentes posturas en la cama, hacer algún baile erótico, disfrazarse, practicar el sexo tántrico… ¡En el sexo todo está permitido cuando es consensuado!
En el caso de que primero se lleve a cabo el sexo anal y luego el vaginal, es muy importante que el hombre se higienice el pene: hay bacterias que al pasar de un sitio al otro provocan infección urinaria. Y al finalizar, siempre es bueno lavar toda la zona genital y rectal, para evitar infecciones o irritación.
«Las personas que practican sexo anal receptivo tienen un mayor riesgo de cáncer anal» señalan los expertos de Mayo Clinic.
El sexo anal, cuanto más frecuente sea, mayor riesgo de desarrollar cáncer anal supone.
Además de la frecuencia con que se practica, adquiere gran importancia el cómo se lleve a cabo y las medidas de higiene que se apliquen, antes, durante y después del sexo.
Si no se mantiene una buena higiene en la práctica de sexo anal, el riesgo de contraer VPH y otras enfermedades aumenta, y con ello, el riesgo de padecer cáncer de ano.
¿Conocías estos mitos y verdades sobre el sexo anal? Ahora que ya los has repasado, puedes empezar a tenerlos más en cuenta en lo sucesivo para tomar el control de tu vida sexual y disfrutar de una manera saludable en la cama.